La caída más reciente en la matriculación escolar asociada a redadas de ICE está dejando una marca profunda en Los Ángeles y en todo Estados Unidos. En un país donde las escuelas suelen anticipar fluctuaciones moderadas de alumnos, la magnitud del descenso actual supera las expectativas y revela un patrón directamente vinculado al clima migratorio generado por las políticas federales.
Este fenómeno comenzó a intensificarse desde las primeras redadas masivas implementadas bajo la actual administración de Donald Trump, un periodo en el que familias enteras empezaron a modificar sus rutinas por miedo a ser detectadas. Las consecuencias, hoy visibles en las cifras escolares, muestran una tendencia que no se limita a California, sino que se replica en distritos como Miami y San Diego.
¿Qué está pasando con la matriculación escolar en Los Ángeles?
De acuerdo con datos citados por Los Angeles Times, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles perdió alrededor de 7 mil estudiantes más de lo proyectado. Este descenso no se debe solamente a movilidad o situaciones económicas, sino a un incremento abrupto en el temor de las familias migrantes a ser detenidas o deportadas.
Las escuelas señalan que la baja de recién llegados ha sido especialmente marcada. Esto incluye tanto a estudiantes nacidos fuera de Estados Unidos como a menores que apenas iniciaban su proceso de integración educativa en el país.
¿Cómo afectan las redadas de ICE a las familias y a los estudiantes?
El superintendente del distrito, Alberto Carvalho, explica que el ambiente generado por las acciones de ICE provoca inestabilidad familiar, incertidumbre habitacional y una caída en la movilidad de los estudiantes. Cuando una familia teme ser localizada, evita trámites, reduce su presencia en espacios públicos y, en muchos casos, opta por no matricular o no regresar a sus hijos a la escuela.
Esta situación no solo afecta al rendimiento académico, sino a la continuidad emocional y social de miles de niños que dependen de la rutina escolar como un entorno seguro.
¿Por qué comenzó el descenso y cuándo se intensificó?
El impacto es medible desde el periodo 2023-2024, cuando las escuelas registraron 21 mil 991 recién llegados, un 5.2% del total. Para finales de 2024, la cifra cayó a 19 mil 110 estudiantes, equivalente al 4.7% del alumnado. Esta reducción de más de 2 mil 800 alumnos coincide con los primeros seis meses de Trump en el cargo y con el incremento de las redadas en Los Ángeles durante junio.
El patrón sugiere que la relación entre política migratoria y asistencia escolar es directa: conforme aumenta la actividad de ICE, disminuye la confianza de las familias para acudir a los servicios educativos.
¿Dónde se observan los mayores efectos y qué regiones también están afectadas?
Además de Los Ángeles, las zonas más impactadas se encuentran en San Diego y Miami, donde se reportan descensos similares. Estos distritos, históricamente receptores de familias migrantes, ahora enfrentan desafíos para estabilizar sus comunidades estudiantiles y ajustar recursos ante la caída inesperada en el número de alumnos.
Carvalho resume el momento con claridad: la matrícula escolar ya no está determinada únicamente por demografía o economía, sino por el clima de miedo generado por operativos migratorios constantes.
En un país donde la educación pública busca integrar a estudiantes de múltiples orígenes, la disminución de alumnos recién llegados marca un retroceso en esa misión. Las escuelas enfrentan ahora el doble desafío de mantener estabilidad en las aulas y recuperar la confianza de familias que viven bajo presión constante.
¿Crees que estas medidas migratorias seguirán afectando a las escuelas del país? Comparte tu opinión en los comentarios.
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