Un empate en los últimos minutos cambió el destino deportivo de Irán, pero no logró borrar el vínculo que nació con la afición tijuanense durante la Copa del Mundo 2026.
La eliminación llegó después del empate entre Argelia y Australia, resultado que dejó sin opciones matemáticas a la selección iraní para avanzar a la siguiente ronda. Aun así, decenas de seguidores permanecieron frente al hotel Marriott de Tijuana para despedir al equipo y reconocer el esfuerzo mostrado durante el torneo.
El empate entre Argelia y Australia cambió el destino de Irán en el Mundial 2026
Desde varias horas antes del desenlace, aficionados vestidos con camisetas de Irán y de México comenzaron a concentrarse frente al hotel donde se hospedaba la selección. La expectativa era celebrar una clasificación histórica, pero el resultado final modificó completamente el ambiente.
Cuando se confirmó el empate, los seguidores no abandonaron el lugar. En vez de retirarse, decidieron permanecer para despedir a los futbolistas entre aplausos, fotografías y mensajes de apoyo, una muestra del cariño que el equipo logró despertar durante su estancia en Baja California.
La escena dejó una de las imágenes más emotivas del cierre de la participación iraní en el torneo, demostrando que el respaldo de la afición trascendió los resultados deportivos.
El embajador Abolfazl Pasandideh envió un mensaje de amistad desde Tijuana
El embajador de la República Islámica de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, agradeció públicamente la hospitalidad recibida por la delegación durante su estancia en la ciudad fronteriza.
“Nuestro país también es su segunda casa y los recibimos con mucho amor“, expresó el diplomático, quien destacó la cercanía que se generó entre los habitantes de Tijuana y la representación iraní durante el campeonato.
Sus declaraciones reforzaron el mensaje de cooperación y amistad entre ambas naciones, más allá del resultado obtenido sobre la cancha.
Hedayat Mombeni habló de injusticias y propuso fortalecer la relación con Tijuana
El secretario general de la Federación de Fútbol de la República Islámica de Irán, Hedayat Mombeni, aseguró que la experiencia vivida en Tijuana será recordada en la historia de su selección.
Durante su mensaje reconoció que el equipo enfrentó diversas dificultades a lo largo del torneo y afirmó que, pese a esos obstáculos, la estancia en la ciudad mexicana dejó una huella positiva para la delegación.
Además, planteó la posibilidad de fortalecer la relación deportiva entre ambos países e incluso mencionó que en el futuro podría organizarse un partido amistoso entre la selección iraní y los Xolos de Tijuana, una propuesta que despertó interés entre los aficionados.
Los traslados y las visas complicaron la participación de la delegación iraní
Mombeni explicó que uno de los principales desafíos fue la logística durante la competencia. Los constantes desplazamientos desde Tijuana hacia otras sedes representaron un reto para el equipo.
También señaló que parte de la delegación enfrentó complicaciones relacionadas con la expedición de visas, situación que afectó la planificación durante el Mundial.
Hasta el momento de sus declaraciones, informó que todavía no existía una fecha definida para abandonar México, por lo que la delegación continuaría en Tijuana mientras concluyen los trámites necesarios para regresar a su país.
La despedida de la afición podría convertirse en el inicio de una nueva relación deportiva
Entre quienes acudieron al hotel estuvo Antonio Flores, aficionado tijuanense que lamentó que la eliminación llegara por un empate en los últimos minutos, cuando muchos ya imaginaban la clasificación iraní.
Para los seguidores presentes, la despedida confirmó que el vínculo construido durante varias semanas fue más allá del futbol y dejó abierta la posibilidad de futuros encuentros deportivos y culturales entre Tijuana e Irán.
Ahora queda por conocer si las conversaciones planteadas por la dirigencia iraní derivarán en nuevos proyectos de cooperación o incluso en un eventual partido amistoso que vuelva a reunir a ambas aficiones, una posibilidad que podría tomar forma después del Mundial 2026.
