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México podría ser sede del Mundial 2038 con 64 equipos y más de 13 partidos

El internacionalista Erasmo Zarazúa analizó en Prensa IBERO que México y Estados Unidos podrían ser sede del Mundial 2038 si la FIFA aprueba un formato de 64 equipos, lo que permitiría a México recibir más de los 13 partidos que tendrá en 2026, con posibles sedes adicionales en Honduras, Jamaica, Costa Rica o El Salvador, y la posible división de la confederación asiática

by RevuTJ
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El Mundial de 2030 será en España, Portugal y Marruecos. El de 2034 en Arabia Saudita. El de 2038 no tiene sede, pero el internacionalista Erasmo Zarazúa publicó un análisis en Prensa IBERO donde plantea que México y Estados Unidos podrían volver a ser anfitriones si la FIFA aprueba un formato de 64 equipos. En ese escenario, México no tendría los apenas 13 partidos que le tocaron en 2026: tendría más. Y por primera vez en la historia, el torneo podría llegar a Centroamérica o el Caribe con sedes en Honduras, Jamaica, Costa Rica o El Salvador.

La pieza clave de este escenario es una propuesta que la Conmebol presentó a la FIFA y que Gianni Infantino estudia, según informó ESPN: expandir la Copa del Mundo de 48 a 64 equipos. La propuesta surgió alrededor del centenario del torneo en 2030, con la intención de que Argentina, Uruguay y Paraguay tengan más que un solo partido en su territorio antes de que el torneo se traslade al Viejo Continente. Pero si el formato funciona y se mantiene para 2038, las matemáticas de la sede cambian por completo.

48 a 64 equipos: la propuesta de Conmebol que Gianni Infantino estudia según ESPN

Desde hace meses existe en la FIFA una discusión interna sobre ampliar la Copa Mundial de 48 a 64 equipos. La propuesta fue presentada por la Conmebol —la confederación sudamericana de fútbol— y es estudiada por la gente de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, de acuerdo con lo reportado por ESPN. La razón inmediata es el centenario del torneo en 2030: la idea es que Argentina, Uruguay y Paraguay puedan alojar más que un solo partido en sus territorios antes de que el resto del torneo se mueva a España, Portugal y Marruecos.

La expansión de 48 a 64 equipos agregaría 16 selecciones adicionales al torneo. Eso significa más partidos, más sedes necesarias, más infraestructura y más demanda logística. Un Mundial de 48 equipos ya requiere entre 12 y 16 sedes. Un Mundial de 64 equipos podría necesitar 20 o más estadios en condiciones óptimas, lo que reduce drásticamente el número de países capaces de organizarlo por sí solos.

La pregunta que la FIFA tiene que resolver es si esta expansión se aplica solo al Mundial de 2030 como caso especial del centenario, o si se convierte en el formato estándar para los torneos siguientes. Si se mantiene, el Mundial de 2038 necesitaría una cantidad de infraestructura que muy pocas regiones del mundo pueden ofrecer sin construir desde cero. Ahí es donde México y Estados Unidos entran con ventaja.

México tendría más de 13 partidos y aparecerían el Olímpico Universitario, Jalisco y el Volcán

En el Mundial 2026, México tendrá apenas 13 partidos. Es una cifra que genera frustración entre los aficionados mexicanos, especialmente considerando la tradición futbolística del país y la capacidad de sus estadios. En el escenario que plantea Erasmo Zarazúa, un Mundial 2038 con 64 equipos en Norteamérica cambiaría esa ecuación: con más partidos totales, México tendría la posibilidad de recibir más juegos que los que le tocaron en 2026.

Eso abriría la puerta a estadios que quedaron fuera de la selección final para 2026. Zarazúa menciona explícitamente el Olímpico Universitario, el Jalisco, el Cuauhtémoc y el “Volcán” de Querétaro como canchas que podrían aparecer en un Mundial 2038 ampliado. También menciona la posibilidad de impulsar la construcción de un nuevo estadio, como el que tiene planeado a mediano plazo el club Tigres en Nuevo León.

Esto afecta directamente a las ciudades que no serán sede en 2026. Guadalajara tiene el Estadio Jalisco —con capacidad para más de 49,000 espectadores— y una tradición futbolística que justifica partidos de nivel mundial. Puebla tiene el Cuauhtémoc. Ciudad de México tiene el Olímpico Universitario, que ya fue sede del Mundial de 1966. Un formato de 64 equipos haría viable que estas ciudades vuelvan a albergar partidos de Copa del Mundo sin que la FIFA tenga que comprometer la logística de un torneo más grande.

Canadá fuera, Honduras, Jamaica, Costa Rica y El Salvador: el Mundial que llegaría a Centroamérica

Uno de los elementos más reveladores del análisis de Erasmo Zarazúa es la proyección de que Canadá ya no sería partícipe del Mundial 2038. En el escenario que plantea, Estados Unidos se quedaría como protagonista y México como su “escudero”, replicando el modelo de 2026 pero sin el tercer socio norteamericano. Sin embargo, podrían aparecer sedes con partidos aislados en países que nunca han albergado un partido de Copa del Mundo.

Los candidatos que menciona el análisis son Honduras, Jamaica, Costa Rica y El Salvador. Esto llevaría el torneo por primera vez al Caribe o Centroamérica, algo que jamás ha ocurrido en la historia de la Copa del Mundo desde su creación en 1930. El modelo sería similar al de 2030, donde Argentina, Uruguay y Paraguay tendrán partidos aislados mientras el grueso del torneo se juega en Europa. En 2038, los países centroamericanos y caribeños tendrían algunos partidos, mientras la mayoría se jugaría en Estados Unidos y México.

Aquí el dato que lo cambia todo: la infraestructura ya está prácticamente lista en Norteamérica porque se adecuó para 2026. A diferencia de cualquier otro candidato, México y Estados Unidos no tendrían que construir estadios nuevos ni realizar obras mayores de infraestructura. Eso abarataría la inversión necesaria para organizar el torneo, y en una FIFA que busca maximizar ingresos mientras minimiza costos, esa ventaja financiera es determinante.

Arabia Saudita 2034 rompe la rotación: la FIFA podría dividir Asia en dos confederaciones

El Mundial de 2034 se realizará en Arabia Saudita. Eso plantea un problema para el sistema de rotación de confederaciones que la FIFA ha utilizado históricamente para asignar sedes. Si el torneo va a Asia en 2034, no debería volver a Asia en 2038. Pero los otros candidatos mencionados —India, Australia y China— también pertenecen a la confederación asiática, lo que crearía un incumplimiento del principio de rotación.

Ante esto, Erasmo Zarazúa plantea una hipótesis: la FIFA podría “partir” la confederación asiática en dos. Una correspondería a Medio Oriente —donde ya está Arabia Saudita— y otra a la región Asia-Pacífico, que podría fusionarse con Oceanía para resolver el tema de la alternancia. El modelo sería similar a lo que ocurre en el continente americano, que está dividido entre Concacaf y Conmebol.

Esta hipótesis no es tan descabellada si se considera la tendencia expansionista de cupos que la FIFA ha mostrado en los últimos años. Cada torneo tiene más equipos, más sedes y más complejidad logística. Dividir confederaciones grandes para crear más rotaciones posibles resolvería el problema de que regiones como Asia-Oceanía o América del Norte tengan que esperar décadas entre mundiales. Si la FIFA aprueba esta reestructuración, el camino hacia un Mundial 2038 en Norteamérica se despejaría aún más.

India, Australia y China compiten pero la infraestructura de 2026 le da la ventaja a México

Los otros candidatos para el Mundial de 2038 incluyen a India, Australia y China. Son mercados enormes con un potencial comercial significativo para la FIFA. Sin embargo, ninguno de los tres tiene la infraestructura de fútbol lista que México y Estados Unidos ofrecerán después del Mundial de 2026. India carece de estadios con la capacidad y los estándares requeridos por la FIFA para un torneo de esa magnitud. China tiene infraestructura, pero la mayoría de sus estadios son de atletismo y no están optimizados para fútbol. Australia tiene estadios adecuados, pero no en la cantidad necesaria para un torneo de 48 equipos y mucho menos para uno de 64.

Zarazúa señala que el factor tiempo juega en contra de estos candidatos. La FIFA suele dar entre 10 y 12 años de antelación para la organización de un Mundial. Si la sede de 2038 se define en los próximos años, un candidato necesitaría tener su infraestructura resuelta o en proceso avanzado. México y Estados Unidos ya tienen los estadios construidos, adecuados y probados en competición real. Esa ventaja es casi imposible de igualar en el tiempo restante.

La pregunta que queda es si la FIFA aprobará el formato de 64 equipos para 2030 y lo mantendrá para 2038, o si el experimento se quedará como un caso excepcional del centenario. Si se mantiene, las matemáticas apuntan a Norteamérica: infraestructura lista, costo reducido, y la posibilidad de integrar por primera vez a Centroamérica y el Caribe en la Copa del Mundo. El próximo anuncio de Gianni Infantino sobre el formato de 2030 podría definir si el Mundial regresa a México 12 años después de 2026, esta vez con más partidos, más sedes y más países involucrados.

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