Una actualización prevista para el 30 de junio podría cambiar la forma en que millones de personas navegan por Internet. Google confirmó que Chrome 150 eliminará los últimos mecanismos que permitían seguir utilizando extensiones basadas en Manifest V2, una decisión que deja prácticamente sin futuro a uBlock Origin, considerado el bloqueador de anuncios más popular del navegador.
La medida llega después de varios años de transición hacia Manifest V3, un nuevo estándar que modifica profundamente el funcionamiento de las extensiones. Aunque Google sostiene que el cambio busca mejorar la seguridad y el rendimiento, los críticos aseguran que también limita la capacidad de bloquear publicidad de forma efectiva.
Chrome 150 eliminará el soporte restante el 30 de junio
La información surgió tras una actualización reciente del código fuente de Chromium, el proyecto de código abierto que sirve como base para Chrome. Según los cambios detectados, desaparecerá la bandera experimental denominada ExtensionManifestV2Disabled, utilizada por algunos usuarios para mantener activas extensiones antiguas.
Esta configuración funcionaba como una especie de puerta trasera que permitía seguir utilizando herramientas incompatibles con la nueva arquitectura del navegador. Sin embargo, los desarrolladores consideran que mantenerla activa representa un riesgo técnico y de seguridad.
Aquí el dato que lo cambia todo: una vez eliminada esta bandera, los usuarios ya no tendrán forma oficial de ejecutar extensiones basadas en Manifest V2 dentro de las versiones compatibles de Chrome.
La decisión marca uno de los cambios más importantes en el ecosistema de extensiones desde que Google lanzó Chrome en 2008, consolidando definitivamente la transición hacia Manifest V3.
Cómo Manifest V3 cambia el bloqueo de publicidad en 2026
Hasta ahora, bloqueadores como uBlock Origin podían interceptar solicitudes publicitarias antes de que llegaran al navegador. Este método permitía filtrar anuncios, rastreadores y scripts de seguimiento con una gran precisión.
Manifest V3 modifica ese modelo. En lugar de actuar libremente, las extensiones deben trabajar bajo reglas más estrictas definidas por el propio navegador, reduciendo la capacidad de intervención directa.
La cifra que preocupa a los desarrolladores es que muchas de las funciones avanzadas utilizadas por los bloqueadores tradicionales ya no pueden implementarse de la misma manera dentro del nuevo sistema.
Lo que viene explica por qué la comunidad tecnológica ha seguido este debate durante años: la efectividad de los bloqueadores depende precisamente del nivel de acceso que ahora está siendo restringido.
uBlock Origin enfrenta su mayor desafío desde su lanzamiento
El afectado más visible es uBlock Origin, una extensión que durante años se convirtió en referencia para usuarios preocupados por la privacidad y la publicidad invasiva.
Los desarrolladores del proyecto confirmaron en una publicación dentro de su comunidad que no existe una conversión completa y funcional hacia Manifest V3 que mantenga todas sus capacidades originales.
Eso significa que millones de usuarios deberán elegir entre aceptar las limitaciones del nuevo sistema o buscar alternativas fuera de Chrome.
La controversia aumenta porque Google obtiene gran parte de sus ingresos a través de la publicidad digital, lo que ha generado cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés en torno a estas decisiones.
Firefox, Brave y Opera aparecen como alternativas en 2026
Ante el cambio, varios navegadores han comenzado a posicionarse como refugio para quienes desean seguir utilizando extensiones basadas en Manifest V2.
Uno de los principales beneficiados podría ser Mozilla Firefox, cuyos desarrolladores han mantenido una postura más flexible respecto al soporte de herramientas de bloqueo avanzadas.
También destaca Brave, que incorpora funciones de bloqueo de anuncios y rastreadores de forma nativa, reduciendo la dependencia de extensiones externas.
Por su parte, Opera confirmó recientemente que continuará ofreciendo soporte para Manifest V2 mientras siga siendo técnicamente viable, una decisión que podría atraer a usuarios inconformes con los cambios de Google.
Microsoft Edge ya tomó una decisión similar antes de Chrome
Aunque algunos usuarios consideran migrar a Edge, la realidad es que el navegador de Microsoft comenzó a restringir extensiones basadas en Manifest V2 desde hace tiempo.
Esto significa que la salida de Chrome no representa un caso aislado, sino una tendencia que está transformando gradualmente el ecosistema de navegadores basados en Chromium.
La consecuencia directa es que cada vez habrá menos opciones compatibles con los bloqueadores tradicionales que dominaron el mercado durante más de una década.
Esto afecta a tu bolsillo así: más anuncios visibles suelen traducirse en mayor consumo de datos, más rastreo publicitario y una experiencia de navegación menos personalizada para quienes priorizan la privacidad.
El próximo paso llegará después del 30 de junio, cuando Chrome 150 comience a desplegarse globalmente. La gran pregunta es si los usuarios aceptarán las limitaciones de Manifest V3 o si veremos una migración significativa hacia navegadores alternativos durante la segunda mitad de 2026.
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