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IEPS a la Maruchan y sodio 2027: productos subirían de precio hasta 12 mil mdp

Diputados de Morena, PT y PVEM proponen gravar alimentos con exceso de sodio, como sopas instantáneas, salsas y aderezos, y aumentar el IEPS a la cerveza. La recaudación total estimada es de 18,500 millones de pesos.

by Franco Javier
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IEPS a la Maruchan: el nuevo impuesto que podría encarecer tus alimentos en 2027

El IEPS a la Maruchan y otros productos con exceso de sodio podría convertirse en una realidad en 2027. La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, encabezada por Carol Antonio Altamirano (Morena), ha propuesto gravar alimentos procesados con alto contenido de sodio, como sopas instantáneas, salsas, aderezos y embutidos. La medida busca recaudar cerca de 12 mil millones de pesos adicionales, según declaraciones del propio legislador.

La propuesta no es un impuesto nuevo, sino una extensión del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que ya grava alimentos no básicos con alta densidad calórica (más de 275 kilocalorías por cada 100 gramos) desde 2014 con una tasa del 8%. Lo que cambiaría sería el criterio de aplicación: en lugar de basarse únicamente en calorías, se incorporaría el contenido de sodio como un nuevo factor de gravamen.

¿Qué productos podrían subir de precio?

La lista de productos en la mira del IEPS a la Maruchan incluye sopas instantáneas (como la popular Maruchan), salsas industriales, aderezos, embutidos (jamón, salchichas) y otros alimentos procesados con exceso de sodio. El diputado Altamirano fue claro al poner ejemplos concretos: “Hay algunas sopas Maruchan, salsas, algunos aderezos”.

Actualmente, una sopa instantánea cuesta entre 13.50 y 20 pesos, pero con la aplicación del IEPS su precio podría aumentar significativamente. La propuesta también contempla que estos productos dejen de ser considerados parte de la canasta básica, lo que eliminaría su protección fiscal actual.

El argumento de salud pública: ¿por qué el sodio?

Los legisladores justifican el IEPS a la Maruchan y otros productos con sodio como una medida de salud pública. “Hay productos que tienen un exceso de sodio, y por exceso de sodio hacen daño, y no se les cobra el IEPS”, argumentó Altamirano. La lógica es similar a la utilizada con las bebidas azucaradas en 2026, cuando se aumentó la cuota del IEPS de 1.64 a 3.08 pesos por litro.

Esta justificación tiene respaldo científico. Un estudio publicado en Hypertension (2025) por investigadores de la OPS y la Universidad de Harvard encontró que los adultos mexicanos consumen un promedio de 3,132 mg de sodio al día, con un 39% proveniente de alimentos procesados y ultraprocesados. La ingesta excesiva de sodio aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

El mismo estudio estima que implementar los objetivos regionales de sodio de la OPS podría reducir el consumo de sodio en un 25%, disminuyendo la presión arterial sistólica en 1.2 mm Hg en la población general y en 2.1 mm Hg en personas con hipertensión. Una revisión sistemática de la evidencia sobre impuestos a la sal, publicada en ScienceDirect (2020), señala que México ya ha reportado reducciones del 6% en las ventas de alimentos no esenciales gracias a los impuestos existentes.

La cerveza también está en la mira

El IEPS a la Maruchan no es la única propuesta. La Comisión de Hacienda también analiza aumentar el IEPS a la cerveza entre 60 centavos y un peso por unidad, dependiendo de su precio y presentación. La diputada Vanessa López Carrillo (PT) señaló que este ajuste podría aportar 6,500 millones de pesos adicionales a la recaudación.

Altamirano estimó que el aumento total podría ser de entre 3% y 4%, aunque aclaró que la cifra deberá revisarse durante la discusión legislativa. En total, la Comisión de Hacienda proyecta una recaudación conjunta de 18,500 millones de pesos por ambos conceptos.

El debate político y la incertidumbre

A pesar de la propuesta, no hay consenso. El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, salió al paso para aclarar que “en la bancada de Morena no hay ninguna decisión, ningún acuerdo, para establecer nuevas tasas impositivas ni en alcohol ni en productos altos en sodio”. La Comisión de Hacienda también emitió un comunicado señalando que “hasta el momento no existe acuerdo alguno” sobre la aplicación del IEPS a alimentos con sodio.

Altamirano, por su parte, insiste en que la propuesta es “técnicamente viable” y deberá discutirse dentro del Paquete Económico 2027, que será presentado formalmente por el Ejecutivo Federal el 8 de septiembre. “Nosotros vamos a revisar uno por uno” los productos que podrían ser gravados, afirmó.

El impacto en el consumidor y la economía

Un estudio de modelación publicado en BMC Public Health (2025) analizó los beneficios esperados de aumentar los impuestos a alimentos no esenciales con alta densidad calórica en México. Los investigadores encontraron que duplicar el impuesto actual (del 8% al 16%) podría resultar en una reducción de peso promedio de 0.4 kg y una disminución del 3.2% en la prevalencia de obesidad en 10 años. Si el impuesto se cuadruplicara (al 32%), el impacto sería aún mayor: 1.2 kg de pérdida de peso y una reducción del 8.8% en la obesidad.

Sin embargo, los críticos señalan que estos impuestos tienden a ser regresivos, afectando desproporcionadamente a los hogares de menores ingresos. El mismo estudio sugiere que los ingresos fiscales podrían reciclarse en forma de transferencias para beneficiar a estos grupos y contrarrestar la regresividad del impuesto. Además, la literatura científica ha documentado que la industria alimentaria ha intentado influir en la investigación para sugerir que los impuestos fracasan en lograr beneficios para la salud.

¿Realidad o especulación?

El IEPS a la Maruchan y otros productos con sodio es, por ahora, una propuesta en discusión. Su aprobación dependerá de las negociaciones entre las diferentes fuerzas políticas y del contenido final del Paquete Económico 2027. Lo que está claro es que la discusión fiscal en México está virando hacia un modelo de “impuestos saludables” que busca desincentivar el consumo de productos considerados nocivos para la salud.

Mientras tanto, los consumidores mexicanos se enfrentan a la incertidumbre de saber si sus sopas instantáneas, salsas y aderezos favoritos serán más caros en 2027. La respuesta, como suele ocurrir en política fiscal, dependerá de los acuerdos que se alcancen en San Lázaro en las próximas semanas.

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