Sucesión gubernamental Baja California: la interna de Morena, la única elección que importa
La sucesión gubernamental Baja California para 2027 ya está en marcha, y todo indica que el próximo gobernador o gobernadora del estado saldrá de las filas de Morena. Con una oposición debilitada y sin capacidad real de competir, el partido guinda ha convertido su proceso interno en el verdadero escenario donde se definirá el futuro político de la entidad.
Baja California tiene una tradición de gobiernos prolongados: 10 años del Partido Laborista Mexicano, 59 del PRI y 20 del PAN. Ahora, Morena acumula ocho años en el poder y todo apunta a que sumará seis más. La pregunta no es si Morena ganará, sino quién será el elegido para continuar con el proyecto de la Cuarta Transformación en el estado.
11 aspirantes, un solo objetivo
Hasta el momento, Morena ha registrado 11 aspirantes para la sucesión gubernamental Baja California, incluyendo a los perfiles de sus aliados del Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde (PVEM). La contienda interna se perfila entre tres corrientes: el grupo “marinista” —afín a la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda—, los fundadores del partido que reclaman reconocimiento, y una alianza con el PT encabezada por el exgobernador Jaime Bonilla Valdez.
El primer gran filtro se llevará a cabo el 25 de agosto, cuando el partido reduzca de siete a cuatro los aspirantes que continuarán en la contienda por la Coordinación de la Cuarta Transformación en el estado. Según los lineamientos de la dirigencia nacional, dos mujeres y dos hombres avanzarán a la siguiente fase, en una evaluación que incluirá encuestas telefónicas y el reporte de actividades en territorio.
Julieta Ramírez: la favorita que encarna el “relevo generacional”
Entre los aspirantes, la senadora con licencia Julieta Andrea Ramírez Padilla se perfila como la figura más fuerte. Con apenas 31 años, Ramírez es la personificación de lo que el expresidente Andrés Manuel López Obrador llamó el “relevo generacional”. Su trayectoria ha sido meteórica: asesora de Marina del Pilar durante su paso por el Congreso local, secretaria particular durante la presidencia municipal de Mexicali, diputada federal y finalmente senadora de la República.
Las encuestas la colocan como la clara favorita. Un estudio de TResearch de julio de 2026 le otorga el 30.5% de las preferencias internas, mientras que Rubrum la ubica con un 39.8%. Su ventaja sobre el segundo lugar, Ismael Burgueño, es holgada pero no definitiva.
Ismael Burgueño: el impulsado por la gobernadora
El presidente municipal con licencia de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, es el otro gran protagonista de la sucesión gubernamental Baja California. Burgueño fue impulsado por Marina del Pilar y su entonces esposo, Carlos Torres Torres, para ocupar la alcaldía de Tijuana en medio de una pugna interna del partido.
Su perfil representa el continuismo de la administración actual, al igual que Ramírez. Ambos deben a la gobernadora los cargos que hoy ostentan y ambos simbolizan la continuidad del proyecto morenista en el estado. Sin embargo, el contexto no es sencillo: la gobernadora enfrenta un desgaste político por la pérdida de su visa en 2025 y audios filtrados que la exhiben intentando llegar a acuerdos con agencias de Estados Unidos.
El resto de los aspirantes
Completan la lista de aspirantes morenistas: Armando Ayala Robles, exalcalde de Ensenada y senador con licencia; Evangelina Moreno Guerra; Fernando Castro Trenti; Jesús Alejandro Ruiz Uribe; y Alfredo Álvarez Cárdenas. Ayala Robles, que ya compitió por la candidatura en 2021 perdiendo contra Marina del Pilar, busca su revancha en esta ocasión.
El PT y el PVEM también han propuesto nombres para medir su nivel de conocimiento dentro del bloque oficialista: Montserrat Caballero por el PT y Jorge Ramos Hernández por el PVEM.
La oposición: un actor secundario
Mientras Morena define su candidato, la oposición parece haber quedado relegada a un segundo plano. El PAN, que alguna vez gobernó el estado, se encuentra “tan disminuido que más allá de pelear una transición lucharán por no perder el registro”. Las encuestas reflejan esta realidad: Morena aventaja por más de 21 puntos a sus perseguidores, con un 41.4% de la intención de voto frente al 19.7% del PAN.
La sucesión gubernamental Baja California se perfila, así, como un proceso sin sobresaltos para el partido oficialista. La verdadera competencia está en la interna guinda, no en las urnas.
Un proceso con historia y sin rival
Baja California fue el primer estado donde Morena ganó una gubernatura, y desde entonces el partido ha consolidado su dominio en la entidad. La sucesión gubernamental Baja California de 2027 no es la excepción: con o sin alianzas, Morena tendrá un “día de campo” en la elección.
El primer filtro del 25 de agosto será el primer gran termómetro de una contienda que, aunque parece tener favorita, aún guarda espacio para las sorpresas. Lo que es seguro es que el próximo gobernador o gobernadora de Baja California ya está en la lista de aspirantes morenistas. La única incógnita es quién será el elegido.
