Pacto Nacional Simplificación: el fin de la burocracia en México
El Pacto Nacional Simplificación es el acuerdo más ambicioso en la historia reciente de México para reducir la burocracia. Los 32 estados y cientos de municipios firmaron un compromiso histórico para homologar y digitalizar 400 trámites, con el objetivo de que los ciudadanos ya no tengan que enfrentar requisitos distintos en cada entidad federativa. El pacto se firmó durante el Encuentro Nacional de Autoridades Locales de Simplificación y Digitalización, celebrado del 18 al 21 de agosto de 2026.
“Detrás de cada trámite existe el ejercicio de un derecho y el acceso a bienes y servicios que inciden en la vida de las personas y sus familias, como salud, educación, empleo, financiamiento, certeza jurídica y propiedad”, declaró José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT).
Un catálogo único para todo el país
El corazón del pacto es el Catálogo Único de Trámites, que contempla 300 trámites estatales y 100 municipales. Antes de este acuerdo, cada estado y municipio podía tener requisitos, tiempos y procedimientos diferentes para trámites idénticos. Ahora, todos compartirán un mismo estándar.
El catálogo no solo unifica los nombres de los trámites, sino también los requisitos, los tiempos de resolución y los procesos. “Se crea un catálogo único de 300 trámites para los estados en donde se comparte no solo el trámite, sino los requisitos del trámite, y en su caso, la solución de digitalización”, explicó Peña Merino.
Tres pilares para un ecosistema digital compartido
El Pacto Nacional Simplificación se estructura en tres componentes clave:
1. Homologación de trámites y servicios: Establecimiento de estándares nacionales para unificar requisitos, procesos y tiempos de resolución.
2. Compartición de tecnología pública: Uso del Portafolio Nacional de Soluciones Tecnológicas y del Repositorio Nacional de Tecnología Pública, lo que permitirá compartir el código fuente de desarrollos exitosos entre instituciones sin generar costos adicionales.
3. Desarrollo de capacidades públicas: Formación, acompañamiento técnico y evaluación constante por parte de la ATDT a las autoridades locales.
El objetivo es que el sector público funcione como un único ecosistema tecnológico, evitando que los municipios con menor infraestructura se queden atrás.
El peso de la burocracia en la vida de los mexicanos
Las cifras explican por qué este pacto es tan relevante. En la administración federal había 5,500 trámites, de los cuales ya se han simplificado 3,500 y se han eliminado 1,700. Pero el verdadero impacto está en el ámbito local: una persona realiza en promedio 485 trámites a lo largo de su vida, y el 85% de ellos ocurren a nivel local.
“Poner barreras a trámites y servicios es poner barreras al ejercicio de derechos y al acceso a la tranquilidad y prosperidad de las personas”, afirmó Peña Merino. “Barreras regresivas que tienden a ser, además, más altas para quienes menos tienen”.
La Ley Nacional para Eliminar Trámites Burocráticos
El pacto es la materialización de la Ley Nacional para Eliminar Trámites Burocráticos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 16 de julio de 2025. Esta ley busca combatir la corrupción, reducir la carga burocrática para personas físicas y morales, y hacer más eficientes los procesos.
La reforma constitucional en materia de simplificación administrativa, aprobada en 2025, introdujo el mandato constitucional para que las autoridades implementen políticas públicas de simplificación. El Pacto Nacional Simplificación es la respuesta coordinada de los tres órdenes de gobierno a ese mandato.
El impacto en la economía y la inversión
La simplificación administrativa no es solo un tema de comodidad ciudadana; tiene un impacto directo en la economía. Según datos de la ATDT, la simplificación de trámites ha reducido los requisitos en un 66%, pasando de un promedio de seis a solo dos por trámite. La meta para 2026 es intervenir 4,610 trámites, de los cuales ya se ha avanzado en 3,497.
Un estudio académico sobre transformación digital en el sector público mexicano señala que la digitalización de trámites no solo agiliza procesos, sino que reduce los espacios de corrupción y mejora la confianza ciudadana en las instituciones. La compartición de tecnología pública, uno de los pilares del pacto, permite que una solución desarrollada por una institución pueda ser aprovechada por otras, evitando que cada gobierno tenga que resolver por separado problemas que ya tienen soluciones.
¿Qué viene después?
El Pacto Nacional Simplificación no es un punto de llegada, sino de partida. La firma del acuerdo con los 32 estados ocurrió el 18 de agosto; los días siguientes se sumaron los municipios por regiones: norte el 19 de agosto, centro el 20 de agosto y sur el 21 de agosto.
El siguiente paso es la implementación. Los estados y municipios deberán homologar sus trámites conforme al Catálogo Único, digitalizar sus procesos y compartir sus soluciones tecnológicas a través del Repositorio Nacional de Tecnología Pública. La ATDT brindará acompañamiento técnico y evaluará constantemente los avances.
Peña Merino calificó la firma del pacto como “un momento histórico”. “Es mover la balanza de poder en favor de las personas”, declaró. “Digitalizar al gobierno no significa solamente incorporar plataformas o trasladar procedimientos a internet, sino que es utilizar la tecnología para transformar la relación entre las personas y el Estado”.
La pregunta que queda en el aire es si esta transformación llegará realmente a todos los rincones del país. El Pacto Nacional Simplificación tiene el potencial de cambiar la vida de millones de mexicanos. Pero su éxito dependerá de la voluntad política y la capacidad técnica de los gobiernos locales para implementarlo. El tiempo, como siempre, dirá la última palabra.
